Ingredientes (para 2 personas):
300 gr de arroz (2 tazas aprox)
1 cebolla de verdeo
1 zanahoria mediana
50 gr de jamón picado en cubitos (0,5 cm)
3 huevos
5 cdas aceite
pizca de sal a gusto
Esta es la receta del típico arroz que nos venden en los restoranes chinos. Como toda receta, tiene sus variantes. Vayamos al tema con lujo de detalles.
El arroz debe estar cocido previamente, mejor si es del día anterior (queda más firme). Obviamente, el arroz se prepara en la proporción 2 partes de agua cada 1 de arroz. Se coloca en olla junto con el agua a fuego fuerte, y cuando hierve se baja al mínimo, olla semitapada, se hace hasta que absorba el agua casi del todo (dependiendo del tipo de arroz será el tiempo de cocción necesario). Apagar, retirar del fuego y dejar tapado para que absorba la totalidad del agua.
Calentar 2 cdas de aceite en wok o sartén grande. Incorporar los huevos levemente batidos y dejar cuajar a fuego lento. Deshacerlos cortando en pedacitos y dejarlos dorar 1 minuto más hasta que se pongan amarillos, sin secarse (tipo huevos revueltos). Retirar y reservar en una fuente.
Limpiar el wok con una escobilla (hay unas especiales de bambú, pero puede ser de silicona. Ey, cualquier cosa que no raye. La idea es limpiar el wok para que no quede ningún resto que pueda quemarse, pero sin lavarlo con agua).
Volver a calentar el wok con el resto del aceite y saltar la cebolla de verdeo picada bien chico, la zanahoria en bastones finos y pequeñitos, y el jamón en daditos. Fuego fuerte y revolviendo continuamente.
Agregar el arroz cocido y seguir revolviendo, con cuchara de madera o similar. Mezclar hasta que se separen bien los granos.
Finalmente agregar los huevos ya salteados, mezclar y servir.
Esta es la versión más conocida por estos lares. Ahora bien, se pueden hacer unas cosillas (siempre se puede hacer más ¿verdad?). Cotejando esta receta con algunos libros e info de internet (que lo parió), sumado a la experiencia propia, surgen los siguientes datos:
Hay un saborcito extra, un “qué sé yo” sabroso que sentimos en los restaurantes. Como ya había comentado, ellos suelen usar (y abusar) el Ajino-moto, que no es otro que el Glutamato Monosódico utilizado como saborizante base. Todos los platos quedan teñidos de un sabor exaltado, como el que tienen los cubos de sopa concentrada. Sabido que en exceso resulta cancerígeno, conviene esquivarlo. Si lo tienen a mano, quién soy yo para decir que no lo usen…la alternativa podría ser poner un cuarto cubito de sopa en el agua donde herviremos el arroz, o mezclar en esa agua ya sea un chorrito de salsa de soya, o un poco de caldo de carne, en fin, cómo le plazca a vuestros paladares inquietos.
A los huevos batidos, antes de llevarlos al fuego, también puede agregarsele 2 cdas de vino de arroz o jerez seco, vino blanco o hasta un toque de bebida blanca como la vodka.
Los daditos de jamón pueden ser sustituidos por carne de cerdo, o inclusive por camarones.
Además de la cebolla de verdeo también puede agregarse 1 cebolla común picada bien chiquito (todo va picado diminuto). Una vez lo preparé con ciboulette en lugar de la de verdeo. Y vamos, que la base es el arroz, así que se puede jugar con libertad: Saltadito + arroz precocido + huevo revuelto. Algo así.
Los chinos también usan esta receta como base para lograr el llamado “arroz de los ocho tesoros”: camarones, jamón, hongos, bambú, pepinos, zanahorias, arvejas y cebollas coloradas.
Buen provecho.
300 gr de arroz (2 tazas aprox)
1 cebolla de verdeo
1 zanahoria mediana
50 gr de jamón picado en cubitos (0,5 cm)
3 huevos
5 cdas aceite
pizca de sal a gusto
Esta es la receta del típico arroz que nos venden en los restoranes chinos. Como toda receta, tiene sus variantes. Vayamos al tema con lujo de detalles.
El arroz debe estar cocido previamente, mejor si es del día anterior (queda más firme). Obviamente, el arroz se prepara en la proporción 2 partes de agua cada 1 de arroz. Se coloca en olla junto con el agua a fuego fuerte, y cuando hierve se baja al mínimo, olla semitapada, se hace hasta que absorba el agua casi del todo (dependiendo del tipo de arroz será el tiempo de cocción necesario). Apagar, retirar del fuego y dejar tapado para que absorba la totalidad del agua.
Calentar 2 cdas de aceite en wok o sartén grande. Incorporar los huevos levemente batidos y dejar cuajar a fuego lento. Deshacerlos cortando en pedacitos y dejarlos dorar 1 minuto más hasta que se pongan amarillos, sin secarse (tipo huevos revueltos). Retirar y reservar en una fuente.
Limpiar el wok con una escobilla (hay unas especiales de bambú, pero puede ser de silicona. Ey, cualquier cosa que no raye. La idea es limpiar el wok para que no quede ningún resto que pueda quemarse, pero sin lavarlo con agua).
Volver a calentar el wok con el resto del aceite y saltar la cebolla de verdeo picada bien chico, la zanahoria en bastones finos y pequeñitos, y el jamón en daditos. Fuego fuerte y revolviendo continuamente.
Agregar el arroz cocido y seguir revolviendo, con cuchara de madera o similar. Mezclar hasta que se separen bien los granos.
Finalmente agregar los huevos ya salteados, mezclar y servir.
Esta es la versión más conocida por estos lares. Ahora bien, se pueden hacer unas cosillas (siempre se puede hacer más ¿verdad?). Cotejando esta receta con algunos libros e info de internet (que lo parió), sumado a la experiencia propia, surgen los siguientes datos:
Hay un saborcito extra, un “qué sé yo” sabroso que sentimos en los restaurantes. Como ya había comentado, ellos suelen usar (y abusar) el Ajino-moto, que no es otro que el Glutamato Monosódico utilizado como saborizante base. Todos los platos quedan teñidos de un sabor exaltado, como el que tienen los cubos de sopa concentrada. Sabido que en exceso resulta cancerígeno, conviene esquivarlo. Si lo tienen a mano, quién soy yo para decir que no lo usen…la alternativa podría ser poner un cuarto cubito de sopa en el agua donde herviremos el arroz, o mezclar en esa agua ya sea un chorrito de salsa de soya, o un poco de caldo de carne, en fin, cómo le plazca a vuestros paladares inquietos.
A los huevos batidos, antes de llevarlos al fuego, también puede agregarsele 2 cdas de vino de arroz o jerez seco, vino blanco o hasta un toque de bebida blanca como la vodka.
Los daditos de jamón pueden ser sustituidos por carne de cerdo, o inclusive por camarones.
Además de la cebolla de verdeo también puede agregarse 1 cebolla común picada bien chiquito (todo va picado diminuto). Una vez lo preparé con ciboulette en lugar de la de verdeo. Y vamos, que la base es el arroz, así que se puede jugar con libertad: Saltadito + arroz precocido + huevo revuelto. Algo así.
Los chinos también usan esta receta como base para lograr el llamado “arroz de los ocho tesoros”: camarones, jamón, hongos, bambú, pepinos, zanahorias, arvejas y cebollas coloradas.
Buen provecho.

1 comentarios:
Hola!
Estaba buscando la receta del chaw fan y la encontré en tu blog.
Según veo que decís, el chaw fan tiene diversas variantes.
Me podrías decir los distintos tipos de variantes?
Saludos y gracias!
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